Para conseguir incrementar la sabrosura de la carne de cerdo existe un truco que nunca falla.
Bastará con frotar la pieza de carne de cerdo con sal gorda y tomillo picado, después la envolveremos en film plástico de cocina.
Dejarla en la nevera la noche anterior. Atención, no olvide retirar la sal antes de cocinarla. El resultado es sorprendente.